domingo, 28 de abril de 2013

The Singular Cheescake o la Tarta de Queso Singular

¿Y porqué singular? (Os preguntaréis)
Pues porque dentro de los dos típicos tipos de tarta de queso que existen, mi receta está entre ambos.

Os explico:

Existen dos tipos de tarta de queso que se han generalizado hoy en día y seguro que muchos de vosotros tendréis vuestra preferida. El primer tipo es la tarta de queso americana, que está compuesta por una base de galletas desmenuzadas mezcladas con mantequilla derretida y la mezcla de queso lleva gelatina que la hace elástica y blandita. Sin embargo tenemos la tarta de queso europea, que se compone de queso y huevos que descansan sobre una masa quebrada horneados en el horno.

Pues bien, mi tarta de queso es una mezcla de las dos, ¿las razones? no me gusta la textura gelatinosa de la americana, pero ADORO su base de galletas.

Cada uno tiene sus truquitos y ya os digo que podéis cambiar los ingredientes a vuestro antojo, pero por favor, con cabeza!! Si queréis más sabor a queso, apostad por usar un queso de burgos, que sea fuerte, curado y que da un sabor rico rico, o podéis arriesgar y poner qué se yo... queso tetilla (como hizo un concursante del pograma MASTER CHEF de TVE). La cosa es probar y encontrar tu tarta perfecta.

La cobertura, tres cuartos de lo mismo, encontrar lo que más se ajuste a vuestros gustos. Yo por ejemplo utilizo una mezcla de mermelada de mora y mermelada de frambuesa porque me gusta el sabor de la fusión de ambas. Aunque me vuelve loca con mermelada de mora, y más si es mermelada casera hecha por mi madre (ESTOY DESEANDO QUE SEA ÉPOCA DE MORAS!).

Y poco más, espero que os guste la receta y que encontréis vuestra propia Cheescake.

Un beso!


Tarta de Queso 
  
Ingredientes:
- 1 paquete de galletas estilo DIGESTIVE
- 125 gr de mantequilla
- 2 tarrinas de Queso Cremoso, estilo Philadelphia (yo utilizo 1 de philadelphia y otro de queso batido del Mercadona)
- 200 ml de nata líquida
- 2 cucharadas  de harina
- 4 cucharadas de azúcar (cucharada sopera, no os digo en gramos proque siempre suelo hacerlo a ojo, así que id probando el dulzor que os gusta)
- 2 huevos
- 1 tarro de mermelada de moras
- 1 tarro de mermelada de frambuesa

Elaboración:

Lo primero que tenemos que hacer es triturar las galletas, no seáis cabezotas e id triturando poco a poco, porque dependiendo del molde que vayáis a utilizar, tendréis que usar más o menos galletas.
Cuando tengamos las galletas trituradas, derretiremos la mantequilla y lo mezclaremos bien con las galletas trituradas. Como veréis, se forma una pasta que iremos poniendo en el fondo de nuestro molde para la tarta, ya que ésta será nuestra base.
Yo suelo cubrir también los bordes del molde, porque me encanta comerme los bordes de la tarta, pero sale perfecta si sólo se cubre el fondo del molde.

Separaremos las claras y las yemas de los huevos (no tiréis las yemas porque las vamos a utilizar), y montaremos a punto de nieve las claras. Ya sabéis, una pizquita de sal y a batir como locos/locas, o simplemente utilizar la máquina con las varillas.

En otro bol, mezclaremos las yemas con el resto de ingredientes (los quesos, la nata, el harina y el azúcar) y batiremos hasta que sea una crema homogénea. Incorporar las claras a punto de nieve pero no remover, sino que con movimientos envolventes, suaves, con amor, iremos mezclando todo.

Una vez que tenemos la crema ya terminada, rellenamos el molde con ésta y al horno, que abremos precalentado a 180º antes. Hornear a esta temperatura unos 30-40 minutos, hasta que veamos que está cuajada y doradita.

Sacar del horno y dejar enfriar. Cuando esté fría ya podemos poner las mermeladas. Mi truco es mezclarlas a partes iguales en un bol y luego ir cubriendo la tarta. Al terminar, la dejamos en la nevera ya que hay que comerla fresquita.

Os recomiendo que guardéis un cachito para el día siguiente, ya que cuanto más reposa, mejor está!



Un saludo!


 

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